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Valoración de Activos en Nueva York: Brechas entre el Ámbito Privado y Público

Nueva York reúne una proporción considerable del capital privado, fondos de capital de riesgo, capital privado, hedge funds y proyectos tecnológicos y de consumo, y dicha concentración ofrece una posición privilegiada para examinar por qué las valoraciones en los mercados privados (rondas privadas, operaciones secundarias, portafolios de capital privado, tasaciones inmobiliarias) suelen apartarse con frecuencia de las valoraciones en los mercados públicos (bolsas, fondos cotizados, precios de mercado en tiempo real).

Factores clave que ayudan a comprender las diferencias de valoración

  • Prima por iliquidez: debido a que los activos privados no se intercambian a diario, los inversores suelen exigir un descuento por la imposibilidad de vender de forma inmediata. Diversos estudios académicos y del sector sitúan esta rebaja en márgenes amplios, normalmente entre 10% y 40%, dependiendo del tipo de activo y del plazo considerado.
  • Frecuencia y metodología de valoración: los fondos privados aplican valoraciones periódicas (mensuales, trimestrales o semestrales) y emplean métodos basados en transacciones comparables y modelos internos, lo que suaviza la volatilidad. Por el contrario, los activos públicos se ajustan al precio de mercado al instante, incorporando noticias recientes y cambios en el ánimo inversor.
  • Asimetría de información: los inversores privados, con frecuencia institucionales y con acceso directo al equipo directivo, manejan datos distintos a los disponibles para el público general. Información interna, derechos preferentes o planes de expansión pueden respaldar valoraciones más elevadas en rondas privadas.
  • Estructura de capital y términos preferentes: las rondas privadas suelen emitir acciones preferentes con derechos de liquidación, protecciones anti-dilución u otras cláusulas. El “valor nominal” comunicado puede no reflejar la porción económica que acabarían recibiendo los accionistas comunes en una salida a bolsa o en un proceso de liquidación.
  • Horizonte y objetivos del inversor: los inversores privados apuntan a crecimientos de medio y largo plazo y aceptan riesgos superiores; los mercados públicos privilegian la liquidez y la reacción inmediata. Los gestores de capital privado asumen la iliquidez a cambio de mayores retornos esperados.
  • Señalización y presión por “up rounds”: en fases alcistas del mercado surge una presión social y competitiva para cerrar rondas con aumentos de valoración, lo que puede elevar los precios en el ámbito privado. La ausencia de un mecanismo de descubrimiento de precio diario facilita mantener valoraciones infladas durante más tiempo.
  • Diferencias regulatorias y divulgación: las empresas públicas están obligadas a cumplir requisitos estrictos de información (informes trimestrales, auditorías públicas), permitiendo que los mercados incorporen rápidamente riesgos y pasivos que en privado pueden quedar menos visibles o ajustarse con mayor lentitud.
  • Impacto macro y de sentimiento: eventos como crisis financieras o perturbaciones sectoriales impactan de forma inmediata y a menudo intensa en los mercados públicos; en el ámbito privado, estos efectos se transmiten con mayor gradiente y se moderan por acuerdos entre accionistas y rondas puente.
  • Valoraciones inmobiliarias vs cotizadas: en Nueva York la valoración de activos inmobiliarios (oficinas, retail, residencial) se realiza mediante peritajes y comparables que se actualizan con cierto desfase; los REITs y otras cotizadas reaccionan al instante a los movimientos del mercado, generando diferencias marcadas, como se evidenció durante la pandemia.

Métodos de valoración y la fuente de desviaciones

  • Comparables y múltiplos: en el ámbito privado se recurre a operaciones afines y a múltiplos de ingresos o EBITDA, aunque la escasez de transacciones comparables incrementa la volatilidad y la duda en los resultados.
  • Descuento de flujos de caja: este enfoque depende fuertemente de hipótesis sobre crecimiento y tasas de descuento; los inversores privados tienden a usar tasas más bajas al asumir que pueden influir en la estrategia y reducir riesgos.
  • Métodos basados en rondas: el valor fijado en una ronda de financiación genera una valoración post-money que no siempre representa el valor real de todas las acciones debido a preferencias y disposiciones contractuales.
  • Valoración por opciones reales o por estructura de capital: cuando existen múltiples series de capital preferente, se requieren ajustes técnicos; sin estos ajustes, el “precio por acción” puede resultar engañoso al compararse con empresas cotizadas con estructuras más simples.

Ejemplos y casos relevantes desde Nueva York

  • WeWork: mostró cómo una valoración privada que había escalado a niveles muy altos pudo desplomarse al hacerse públicos diversos riesgos corporativos y al frustrarse su salida a bolsa en los términos previstos, dejando en claro la distancia entre un precio privado excesivamente optimista y una valoración pública sometida a la disciplina del mercado.
  • Fondos inmobiliarios y la pandemia: en 2020 las cotizaciones de REITs con activos de oficinas y comercios en Nueva York descendieron rápidamente ante previsiones de menor demanda; muchas valoraciones privadas de propiedades no registraron el ajuste con igual rapidez, generando diferencias notorias entre el precio de mercado y el valor en libros.
  • Startups tecnológicas y rondas tardías: tras años de abundante capital, diversas compañías conservaron valoraciones privadas elevadas; cuando la financiación cambió de ritmo, las cotizaciones públicas de firmas comparables mostraron recortes fuertes, evidenciando el riesgo de un “precio de ronda” difícil de sostener en el tiempo.

Implicaciones para inversores en Nueva York

  • Evaluar la estructura de la transacción: no basarse únicamente en la valoración post-money; desagregar tipos de acciones, preferencias y cláusulas de salida.
  • Ajustar por iliquidez y riesgo de concentración: aplicar descuentos sensatos, simulaciones de escenarios y pruebas de estrés según plazo de salida previsto.
  • Contrastar metodologías: comparar valoración por comparables públicos, valoración por transacciones y modelos de flujo de caja; entender por qué cada método difiere.
  • Vigilar señales de mercado público: bajadas abruptas en cotizadas comparables o en REITs pueden presagiar repricing en privado cuando llegue la necesidad de salir a bolsa o vender activos.
  • Considerar liquidez secundaria: mercados secundarios de acciones privadas proveen referencias de precio, pero suelen reflejar descuentos adicionales y compradores con perfiles distintos.

Factores políticos, normativos y tendencias que repercutirán en la brecha

  • Mayor transparencia regulatoria: un incremento en los requisitos de divulgación para compañías privadas o eventuales modificaciones en criterios contables puede disminuir la asimetría de información y acortar brechas.
  • Instrumentos de mercado secundario y plataformas: su expansión aporta referencias de precios más claras y puede atenuar parcialmente la prima asociada a la iliquidez.
  • Condiciones macroeconómicas: incrementos en las tasas, mayor cautela inversora o episodios de tensión sectorial suelen presionar a la baja las valoraciones públicas y, con el tiempo, impulsar ajustes en el ámbito privado.
Por Alfredo Alvarado